No solo es un éxito o un paso mas a un nivel
superior, ni un adjunto a un marcador competitivo. Un Título es un
tributo al perro que lo merece, una forma de honrar a ese perro, un
último memorial. Perdurará en el tiempo y en la memoria tanto como
cualquier otra cosa puede perdurar en este mundo. Pocas personas harán
lo mismo o lo mejoraran para perdurar, y aunque el perro en si mismo ni
sabe ni le importa que sus logros hayan sido notorios, un Título dice
mucho en el mundo de los humanos, donde esas cosas sí que cuentan.
Un Título dice que tu perro ha sido inteligente,
adaptable, y de buena naturaleza. Dice que tu perro te ama lo suficiente
como para hacer las cosas que a ti te complacen, aun siendo la locura
que a veces puedan parecer. Un Título también dice que tu también amas a
tu perro y que te gusta pasar el tiempo con él porque es un buen perro y
porque crees en él lo suficiente como para darle otra oportunidad cuando
no lo consiguió y que al final, tu fe era justificada.
Un Título prueba que tu perro te inspiró para tener
una relación que tan pocos han podido disfrutar y que en un mundo de
criaturas disponibles, este perro con su Título ha sido enormemente
amado y que también el ha amado enormemente en respuesta. Y cuando su
querida y corta vida ha pasado, el Título perdurará recordando de una
sutil manera, lo mejor que le has podido dar a un amigo merecedor de
ello, volúmenes de alabanzas en un pequeño conjunto de iniciales antes o
después de su nombre.
Un Título no es nada menos que amor y respeto,
entregados y recibidos, recordados a perpetuidad.
* * *