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EL
MODELO BIOMECÁNICO DE PERRO
por Eugene Yerusalimsky
(Presidente del Kennel Club de Rusia)
Traducción de este artículo: Christina de Lima-Netto
Este artículo fue publicado en la 'Revista del Perro' Año '92.
Nuestro amigo yugoslavo Alexandar Milosev del afijo "Byzantine-Blue",
nos ha hecho llegar este fascinante artículo publicado por Mr. Eugene
Yerusalimsky, Presidente del Kennel Club de Rusia y que hemos conseguido
para vosotros.
Se refiere a la teoría matemático biomecánica de la conformación
ideal del perro, la forma de su cuerpo, la relación entre las
articulaciones y las angulaciones así como todo lo que tiene que ver
con su movimiento y como éste puede verse afectado por el propio tipo
de cuerpo.
Para poder considerar todo lo anterior, propone un modelo biomecánico
de perro que ha sido desarrollado a partir de su dilatada experiencia
como criador y experto en distintas razas caninas y que ha sido aplicado
en el examen y estudio de Dobermans, Pastores Alemanes, Schnauzers y
Cockers Americanos, en criaderos de Moscú, Crimea, Sverdlovsk, Odessa y
Kiev. La aplicación del modelo biomecánico demostró que, sin que para
ello fuera determinante en la raza, los mejores perros de exposición
son aquellos que más se parecen al modelo del toro, y que la
introducción de sus parámetros en la cría concurre a que, en la
práctica, se puedan llegar a 'modernizar' los principales aspectos de
tal o cual raza a la que estos parámetros sean aplicados. Después de
un exhaustivo seguimiento mediante cursos y seminarios en los criaderos
de Kiev, Odessa y Dnepropetrovsk, los datos fueron enviados a Moscú,
confirmando el valor y la importancia de ese modelo ideal biomecánico
del perro. Este articulo ha sido posible gracias al interés mostrado
por el Kennel Council (Consejo de Cría) dependiente del Ministerio de
Agricultura de la Unión y por sus componentes, expertos y
especialistas, que examinaron distintas razas de caza del grupo
denominado 'Sporting'. Su interés se centra en dar a conocer a los
lectores y expertos caninos la manera de aplicar el modelo ideal a las
diferentes razas caninas con excepción del "Borzoi" y algunas
otras que tienen unas características bien distintas y específicas.
En términos generales, el modelo ideal de perro se configura a partir
de dos mecanismos perfectamente inter-relacionados: el arco y el
péndulo. El "Arco" será la espina dorsal (desde la cruz
hasta la inserción de la cola) lo que se corresponde con la cuerda del
arco, y el hueso del esternón y sus nueve pares de costillas actuando
como propulsor del arco. El "Péndulo" lo conforman las partes
altas de los miembros anteriores, los hombros y los huesos de la pelvis,
siendo el eje del péndulo el punto de unión entre dos líneas rectas,
una que va a través de la escápula y la otra a través de la cadera y
el ilion. En todas las razas la estructura del arco y del péndulo
tiene siempre una serie de peculiaridades comunes, como por ejemplo:
*Postulado 1: Que el arco espinal del perro está dividido por el
pecho, la región lumbar y el sacro en una proporción fija de 2:1:1, o
lo que es lo mismo, que la longitud de la espalda (zona que va desde la
cruz hasta el comienzo de las vértebras lumbares en los riñones) es
igual a la longitud de la región
lumbar y la grupa juntos, siendo estos de la misma medida. (Dibujo 1).

*Postulado 2: Que
el ángulo entre las líneas rectas 1 y 2 es de 90º con una línea
vertical descendiendo desde el vértice del ángulo recto pasando por el
centro de gravedad. (Dibujo 2).

*Postulado 3: La línea que une el hombro y la cadera en las
articulaciones debe estar al mismo nivel horizontal, lo mismo que la
línea que une la rodilla y el codo. Esto es el 'principio de las dos
horizontales'. (Dibujo 3).

*Postulado 4: La forma del perro está determinada por el giro del
ángulo recto sobre las líneas rectas 1 y 2 alrededor del eje del
péndulo, de modo que, a mayor inclinación de los huesos pélvicos,
mayor forma y, a mayor inclinación, menor tamaño.
Pasemos ahora a analizar estas cuatro reglas desde el punto de vista de
las normas que ellas determinan. Si observamos las reglas y consideramos
un número de desviaciones características que a veces aparecen,
¿hasta qué punto debemos darles mayor o menor importancia?
ANÁLISIS DEL POSTULADO 1:
La regla nº 1 determina que la
espalda (y el pecho que está conectado con la espalda por las
costillas), debe ser comparativamente larga y este fenómeno tiene el
siguiente valor práctico:
1) Espalda más larga significa pecho más amplio y mayor volumen
pulmonar del perro definido por dos dimensiones: la longitud y la
profundidad el pecho, sin que ello signifique hablar de una mayor
anchura, que siempre determina un movimiento más pobre. Como veremos
más tarde, el mayor tamaño del pecho sugiere su mayor profundidad
también.
2) La espalda más larga y el pecho mayor implican una más
amplia capacidad pulmonar, dándose las condiciones necesarias para un
corazón más fuerte y también el resto de los órganos emplazados en
las costillas más potentes.
3) La espalda más larga empuja hacia la mitad de la espina
dorsal la región lumbar y la grupa y si las proporciones de estos se
mantienen en 1:1, la zona lumbar equivaldrá a 1/2 de la espina dorsal,
lo que lo hace más corto de lo normal, sabemos que es la región lumbar
la que, en movimiento, transmite el empuje desde los cuartos traseros a
los delanteros y, por lo tanto, es de desear que sea corta.
4) Las proporciones 2:1:1 de la espina dorsal que hemos visto
antes se convierten en un valor quinométrico esencial en la selección.
5) Los valores estadísticos obtenidos del estudio de las razas
mencionadas en la introducción han confirmado que la proporción 2:1:1
es la normal y que de ella se deriva una espalda más potente, un pecho
mas profundo, una forma más apropiada y unas angulaciones más
correctas.
6) Teniendo en cuenta todo lo anterior habría que revisar un
buen número de standards de
razas, sobre todo aquellos
de cuerpo cuadrado, en relación con las espaldas cortas. Es obvio que
el requerimiento de una espalda corta en un perro de cuerpo cuadrado se
debe a un error.
- 1er caso:
un ángulo más plano entre los huesos pélvicos en relación con la
cresta en posición normal (el ángulo habitual es de 30º), los hombros
serían más verticales y el paso delantero más corto. El perro se
estrecha.
- 2º caso: los huesos pélvicos son más empinados con respecto
a la cresta formando un ángulo superior a 30º por lo que nos
encontramos con una grupa oblicua y tenemos entonces dos variantes:
a) Si los huesos de la cadera encajan en la pelvis a 90º, que es lo
normal, todo el sistema de los cuartos traseros tendrá una angulación
muy pronunciada, la tibia será casi horizontal y los corvejones se
curvarán, encontrándonos con un 'corvejón de vaca', lo que conlleva
una dificultad en el movimiento. El resultado son unos cuartos traseros
débiles y de un paupérrimo movimiento.
b) Si la cadera y la pelvis forman un ángulo obtuso y la cadera se
acerca a la línea vertical, tendremos unos cuartos traseros elevados,
ya que un impulso de la parte trasera que asciende hacia la cresta en
vez de dirigirse a la cruz, supone un movimiento basado en pequeños e
inadecuados impulsos de paso corto.
Consideremos ahora el caso de que el ángulo entre las dos rectas 1 y 2
sea obtuso. Como hicimos antes, comenzaremos con la posición normal de
los huesos pélvicos. Aquí, el hombro toma una posición más inclinada
y esta inclinación causa un movimiento poco armonioso, pues las patas
delanteras dan pasos mayores que las traseras. El perro intenta
compensar levantando más el cuello, de tal manera que corrija la
amplitud de los pasos delanteros, aunque con ello solo logre mantener el
cuello erguido durante un corto espacio de tiempo, ya que,
inmediatamente se cansa y empieza a utilizar la ambladura.
Tengamos ahora en cuenta un ángulo inferior a 30º en la relación
entre los huesos pélvicos y la cresta de la espina dorsal, o lo que es
lo mismo, que se trate de una grupa recta y derecha. En este caso, los
huesos de la cadera estarán más cerca de la vertical, las angulaciones
se enderezarán y el paso trasero será más corto. Es en estos casos
cuando nos encontramos con angulaciones de unos cuartos traseros
típicamente rectos.
La violación del principio de las dos horizontales (postulado 3) sí
tiene un valor práctico. Lo que observamos más habitualmente es el
hecho de que la articulación del hombro está situada muy por debajo de
la articulación de la cadera. Esto ocurre cuando nos encontramos en
presencia de un frente caído, habitualmente excesivamente potente y que
produce presión sobre los cuartos delanteros, de tal manera que el
perro no economiza lo suficiente sus movimientos y, por ello, se agota
fácilmente, es más, existe una pérdida muy grande de eficacia en su
movimiento debido a un inadecuado impulso.
No obstante, tengo que hacer notar que la violación del principio de
las dos horizontales no puede ser considerado si no se tienen en cuenta
las variaciones y curvas de los huesos pélvicos y de los hombros, junto
con las diferentes combinaciones posibles de los puntos 2 y 3 que hemos
visto antes y, es por ello, por lo que sugiero al lector que considere
cada caso por separado.
La curva de las costillas está íntimamente conectada a la curva del
esternón y, en cierto modo, influye en la forma de la espina dorsal y
la potencia de las cuerdas del arco. Por ello no deberíamos despreciar
el aspecto de los Pastores Alemanes modernos, cuyas espaldas, como
resultado de la curva de las costillas anteriores y posteriores debido a
la propia curva del hueso esternón, ha llegado a adquirir una
específica función elástica que, en muchas otras razas ejerce la
región lumbar. Esta interrelación ha incrementado enormemente el
movimiento de trote del Pastor Alemán, tan seguro y eficaz. Este
ejemplo merece nuestra atención por cuanto, si decidiéramos cambiar la
estructura, podríamos modificar e influenciar drásticamente la
funcionalidad del perro aunque, por lógica, sea la estructura la que va
determinada por su función específica.
En este caso, el trabajo del arco se hace por la naturaleza elástica de
las costillas y debemos prestar cierta atención a la interdependencia
que la propia elasticidad de las costillas tiene
en relación a la curvatura: a mayor cavidad costillas, más suave es la
curva del arco y más cerca del suelo está el cuerpo del perro, es
entonces cuando, obviamente nos encontramos ante un ejemplar
esencialmente trotador, cuyos movimientos son suaves y bellos y que
tiene además un cuerpo largo.
Si por el contrario, reducimos la
cavidad del costillar, tendremos un pecho más plano y el arco será por
lo tanto, mayor, el cuerpo llevado más alto sobre el nivel del suelo y
los movimientos más potentes y menos elegantes, estaremos ante un perro
concebido para el salto, o lo que es lo mismo, para el galope con
aspecto cuadrado y compacto.
CONCLUSIONES:
El modelo biomecánico del
perro que hemos venido estudiando ayuda a resolver un buen montón de
los problemas. Los postulados que he apuntado tienen que ver con
peculiaridades cinométricas concretas, lo que posibilita su control y
selección y, puesto que mi artículo tiene fundamentalmente que ver con
la construcción y el movimiento del perro desde el punto de vista
biomecánico, los problemas de la cría pueden ser discutidos en
relación con un modelo ideal. No obstante, la cría continuará siendo
el mayor problema para el propio experto y, toda la investigación que
se desarrolle y propicie en cualesquiera otros campos, será igualmente
válida y valiosa para la cría en sí.
Ahora, permítanme que considere los principios fundamentales de la
selección en la cría: A mi particular modo de ver, la primera
condición, la más esencial que debe ser controlada es:
1) El principio de la proporción 2:1:1.
2) E inmediatamente después el tamaño de la cabeza.
3) El principio de las 2 horizontales.
4) La intensidad de la pigmentación gengival.
5) La intensidad de la pigmentación en el color.
Y paso a explicar estos puntos uno por uno:
1) El principio 2:1:1 permite introducir en la población canina los
siguientes aspectos: espalda compacta, profunda y potente; angulaciones
correctas y la correcta forma del cuerpo.
2) El control del tamaño de la cabeza permite la distinción entre los
sexos.
Las cabezas pequeñas en los machos suelen ir asociadas a criptorquidia
y a un bajo potencial reproductor.
3) El principio de las 2 horizontales equilibra las angulaciones y la
longitud de los miembros, así como la coordinación de los movimientos.
4) La pigmentación gengival protege el esmalte dental (cuanto más
negras sean las encías, mejor esmalta) lo que se traduce en mejores
dientes y mejor mordida, resultando una mejor digestión durante la
vejez y asegurando una vida más larga.
5) La intensidad de la pigmentación en el color está interrelacionada
con todas las funciones vitales. Se sabe que, en el embrión en
desarrollo, las células nerviosas y de pigmentación se derivan de los
mismos extractos embrionarios.
Por lo tanto, si utilizamos estas pautas de selección múltiple en la
población canina reproductora, resultará que tendremos:
- mejor construcción
- mejor reproducción
- mejor coordinación de movimientos
- mayor duración de vida
- mejor tono muscular
Todo ello siempre y cuando los reproductores elegidos sean perfectamente
típicos de la raza y alcancen el correcto nivel de construcción.

El autor espera sinceramente que los problemas y las soluciones
apuntadas sean de interés y puedan ayudar a los especialistas y
aficionados. Su mayor afán se vería compensado si todo lo dicho aquí
llegara a ser comprobado mediante el examen del mayor número posible de
razas diferentes. * * * |