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ARTICULO VETERINARIO SOBRE EL P.N.A.
¿Qué pasó con el P.N.A.?
by Gill ford
A mediados
de los 70, la enfermedad hereditaria conocida como Abiotrofía Neuronal
Progresiva (P.N.A.) metió su fea cabeza en la raza Kerry Blue Terrier.
Nadie parecía conocer con seguridad como apareció o cuando pero sí
existía la certeza de que era debida a la mutación de un gen en una
línea americana. Parece ser que alcanzó este país a través de un
conocido macho americano que fue importado, y tras ganar sus títulos
correspondientes y hacer sus montas pertinentes a varias hembras, partió
de nuevo a conseguir otros éxitos.
En un período relativamente corto, los portadores conocidos de este mal
fueron identificados y los pasos a seguir fueron marcados por los
criadores para poder prevenir su continuidad. Ningún nuevo portador
volvió a ser identificado y por lo que sabemos hasta ahora, parece no
haber habido ningún otro. En teoría, al menos, no deberíamos tener nada
de qué preocuparnos.
PERO... la naturaleza de este mal y su particular modo de herencia son
tales que debemos estar todos prevenidos, especialmente los nuevos
propietarios y criadores que debemos familiarizarnos con los factores y
las posibles consecuencias de nuestros programas de cría.
El P.N.A. se manifiesta a través de los cachorros, a veces tan temprano
como a las 5 semanas y los primeros síntomas suelen ser temblores en la
cabeza y pérdida del equilibrio. Progresa eventualmente hacia una
inhabilidad para sujetarse o mantenerse en pié e incluso más, su
desenlace es inevitablemente fatal. La única característica favorable,
si es que podemos encontrar alguna, es que tan temprana embestida en los
ejemplares afectados hace que no alcancen la edad de crianza y así, no
como en otras razas, poderlo transmitir a su descendencia antes de haber
mostrado los síntomas ellos mismos.
En el
anuario del Club publicado en 1.977 se publicó una carta de un
veterinario de Southampton. Había examinado recientemente a un cachorro
de Kerry con todos los síntomas de P.N.A. y había escrito una carta al
editor dando sus resultados y comparándolos con casos similares de U.S.A.
perfectamente descritos por el Dr. de Lahunta. A continuación
transcribimos un extracto de esta carta:
De acuerdo
al Dr. de Lahunta, esta forma de ataxia en el Kerry Blue es transmitido
por un gen simple recesivo. "Esto quiere decir que un Kerry puede
parecer y actuar como perfectamente normal mientras es portador del gen.
Solamente cuando dos portadores del gen recesivo son criados juntos
aparecerá la abiotrofía en su camada. Cada
cruce de un portador y un no portador producirá cachorros perfectamente
normales, aunque estadísticamente la mitad de los cachorros tendrán como
herencia el gen recesivo. Incluso cuando dos ejemplares portadores son
cruzados el 25% de los cachorros no heredaran el gen, el 25% serán
portadores y el 50% restante mostraran la abiotrofía y eventualmente
morirán. Esta enfermedad no se puede curar. Unicamente a menos que
eliminemos de la cría a aquellos ejemplares portadores del gen recesivo,
su descendencia, incluso generaciones después, podrían ser cruzados
juntos".
Mientras tecleo todo lo anteriormente descrito, me doy cuenta de que los
datos dados son incorrectos, afortunadamente como resultado de un error
mecanográfico y no de un error cometido por el Dr. de Lahunta. Debería
poner: un 25% no heredarán el gen, el 50% serán portadores y en el 25%
restante aparecerá la enfermedad.
Podéis
ver el gráfico adjunto (*)
Así que,
¿de qué manera es todo esto relevante para nosotros hoy? Aquí debo
declarar por el interés del bien común en muchos de los propietarios y
criadores de la mayoría de los perros, que no todos son descendientes de
portadores reconocidos. En el último cuarto del pedigrí de mi perro de
12 años de edad, en la cuarta generación, encuentro a 4 descendientes de
un portador conocido. Asumiendo que los cuatro son portadores del gen del
P.N.A., un no deseado aunque posible escenario, existe una posibilidad
entre 4 de que aparezca en la siguiente generación (i.e. cuatro de los
dieciséis tatarabuelos), y todo esto habría sido pasado por alto si
tanto él como su madre tienen un 50% de probabilidades de ser portadores.
No siendo
un estadista no me considero capaz de calcular los cambios del gen que no
han alcanzado a mi viejo
chico, pero deben ser bastante considerables.
Las opciones de haber trascendido al gen pueden haber sido remotas pero
indudablemente reales.
Por lo precedente se puede ver que los descendientes de un portador
reconocido no han podido ser eliminados de los programas de cría.
Mitigando
su eliminación está el factor de que ellos representaron a algunos de
los mayores representantes de la raza en Inglaterra y Estados Unidos,
pasando a sus descendientes algunas de las características más notables
en la forma de sus estructuras. sus mantos sedosos y preciosos colores
entre otros muchos atributos.
Con una
sensibilización en la política de la crianza y un conocimiento
comprobado de nuestros pedigrís podemos minimizar el riesgo de recurrir
en el P.N.A. El verdadero problema que nos confronta es que los portadores
reconocidos ya no aparecen en quinta generación, dejando a muchos
propietarios desamparados de los más distantes ancestros de sus
ejemplares y lo más importante,
dejándoles incapacitados para poder tener informaciones alternativas en
posibles programas de cría.
Podran pasar Posibles
combinaciones:
C=
Portador P= Gen P.N.A.
N= Normal

(PP)Perro que revelará enfermedad (NP) Portador (PN)
Portador (NN) Limpio
El K.B.T.C.
de Inglaterra tiene
un número considerable de pedigrees antiguos en los archivos que pueden
ser de ayuda para cualquiera que desee investigar en los ancestros de sus
ejemplares, y si no pudiéramos ayudar bien podríamos ser capaces de
sugerir otros cauces de información. Cualquier petición será muy bien
recibida.
Gill Ford
(K.B.T.C. Inglaterra) |